diumenge, 8 d’abril de 2007

Los efectos de la desmesura y de la improvisación.

Los efectos de la política del PP no se han hecho esperar: el Metro costará cinco veces más, en la construcción y en la explotación, que el tren que había previsto el Pacto; el nuevo Hospital sale unos ciento cuarenta millones de euros más caro que el previsto en Son Dureta; las autopistas de Eivissa tienen un presupuesto desproporcionado respecto de las previstas en el convenio con el Estado, ésta es una de las causas de su impugnación y conlleva que en vez de pagarlas Madrid las paguemos nosotros; el “Pont des Tren” y el Parque de “Ses Estacions” ya nadie sabe lo que nos ha llegado a costar; las nuevas residencias se privatizan y se construyen sin atender a las necesidades reales y sin planificación alguna que de lugar a un verdadero sistema universal de derechos sociales, tal y como pretende la nueva Ley de Autonomía Personal aprobada por el gobierno Zapatero y la multitud de ayudas que nos llegan, en aplicación de ésta, desde el Gobierno de España… Además, el modelo económico del PP se basa en la ganancia rápida y, para ser rentable, necesita aumentar permanentemente el número de turistas y la construcción, lo que ocasiona una desmesurada destrucción de territorio, un aumento desproporcionado de la población, un déficit de políticas sociales, una baja calidad del turismo y sobre todo una constante pérdida de la calidad de vida… En definitiva, la insensatez de este Govern nos cuesta un ojo de la cara a todos y es un negocio fantástico para unos pocos. Y este proyecto tan brutalmente antisocial y generador de especulación nos lo vende en su propaganda el Govern como si fuera un regalo para todos los mallorquines. Y sin embargo es un presente que nos está dejando sin futuro.