dilluns, 30 d’abril de 2007

Capital humano y turismo.

Para lograr más satisfacción de nuestros clientes y mayor singularidad de nuestra oferta es imprescindible invertir en el capital humano. Luchar contra la precariedad y lograr una contratación fija que de seguridad a nuestros trabajadores y trabajadoras son cuestiones prioritarias. Así como lo es, también, invertir en su formación continua, con el fin de mejorar su preparación y crear oportunidades para que puedan progresar en su profesión. Es conveniente, también, impulsar las líneas de estudio necesarias para conseguir los especialistas que puedan ayudar a mejorar nuestro producto, introducirnos en los caminos de las nuevas tecnologías, de la innovación, de la investigación…
Un capital humano al que hay que ayudar a resolver problemas básicos, como lo es la falta de viviendas con precios asequibles en las zonas turísticas o, a menudo, la inexistencia de servicios que permitan conciliar la vida familiar y laboral, como lo son, por ejemplo, las guarderías o escoletas. En definitiva, una actividad turística que apueste por la excelencia debe contar con un capital humano que tenga calidad en el trabajo, y cuente con una buena preparación y unos servicios, adecuados a su bolsillo, que le permitan vivir dignamente.

3 comentaris:

Anònim ha dit...

En las zonas turísticas hay mucha dejadez y muy pocos servicios para los trabajadores. Y además los precios de las viviendas son carísimos.

Anònim ha dit...

La falta de guarderias es un problema muy grave para muchas famílias y, sobre todo, para las mujeres que normalmente son las que atienden a los más pequeños.

Anònim ha dit...

Efectivamente para que los trabajadores sean amables hay que mejorar sus condiciones de trabajo. Hay demasiada precariedad y temporalidad, lo que hace que muchas veces no tengan ni la experiencia ni la preparación necesarias.