dilluns, 7 de juliol de 2008

R. Nadal.

Ayer fue una jornada inolvidable. El partido entre Nadal y Federer fue extraordinario, sin duda los dos mejores tenistas del mundo. Después del partido tuve ocasión de poder dar a Nadal, personalmente, mi más sincera enhorabuena por su éxito histórico en Wimbledon y por su enorme trayectoria. Un poco antes de que pudiéramos brindar con él en los vestuarios, coincidimos con los Príncipes, la ministra de Educación y el secretario de Estado para el Deporte que también lo habían felicitado.
En todo momento estuve acompañado del director general d’Esports, ya que el Conseller no pudo estar, si bien él había asistido a los partidos previos.
El buen tenis y la fuerza de R. Nadal lo convierten en estos momentos en el mejor presente y futuro del tenis.